¿Cómo actuar ante un trastorno alimentario por anorexia nerviosa?

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Como sabes, en Vitalis Bienestar concebimos este blog como un instrumento de enorme valor para poder mantener una comunicación fluida contigo, mostrándote aquellas recomendaciones que consideramos útiles tanto para la prevención de dolencias como para la evitar la aparición de enfermedades.

Pero, además, nos parece sumamente interesante ofrecerte también nuestros consejos a la hora de enfocar las vías de tratamiento más adecuadas en aquellos casos en los que es necesario actuar ante un trastorno que nos aqueja.

Por eso, durante las siguientes semanas, desde Vitalis Bienestar vamos a mostrarte cómo afrontar de la mejor forma aquellos casos en los que un miembro de la unidad familiar padece un trastorno de la conducta alimentaria, comenzando hoy por uno de los que supone una mayor preocupación, como es la anorexia nerviosa.

Toma medidas frente a la anorexia nerviosa con Vitalis Bienestar

A grandes rasgos, la anorexia nerviosa se basa en el desarrollo, consciente e inconsciente, de una serie de comportamientos dirigidos a la pérdida voluntaria y antinatural de peso corporal debido a una distorsión de la propia imagen corporal, lo que puede derivar en la aparición de alteraciones fisiológicas que condicionen el funcionamiento normal de nuestro organismo.

Entre los comportamientos más frecuentes asociados a la anorexia nerviosa se encuentran el vómito autoinducido, el abuso de laxantes o la ingesta indiscriminada de productos diuréticos.

Ante esta situación en algún miembro de tu familia o de tu entorno cercano, desde Vitalis Bienestar te recomendamos que pongas en práctica las siguientes medidas, con el apoyo de profesionales en nutrición y atención psicológica, sobre todo durante las primeras fases de tratamiento:

  • Actuación de choque frente a este trastorno agudo, para evitar posibles cuadros de deshidratación o de pérdida grave de elementos esenciales para nuestro organismo como el potasio, el magnesio o el calcio.
  • Puesta en marcha de un proceso de reeducación nutricional, que será de gran importancia para ayudar a los aspectos psicológicos asociados a este trastorno y comenzar a contar con la colaboración de la persona afectada.
  • Seguimiento continuado de la evolución nutricional del paciente durante un periodo variable en función de cada caso, hasta que se perciba que están surtiendo efecto los hábitos alimentarios recomendados a lo largo del proceso de reeducación nutricional.

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