Dieta saludable: Alimentos que aportan un mayor contenido en vitamina K

Una vez que a lo largo de las últimas semanas hemos venido realizando un repaso de los distintos alimentos que deberías incorporar a tus hábitos nutricionales diarios, para garantizar un consumo adecuado de vitaminas, desde Vitalis Bienestar hoy queremos finalizar este análisis mostrándote cómo ingerir de una forma regular un nutriente quizás menos conocido, pero indispensable para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, como es la vitamina K.

A pesar de tratarse, casi con toda seguridad, de la vitamina menos conocida, ejerce un papel fundamental para nuestra salud, especialmente por su capacidad para favorecer la cicatrización de heridas y la regeneración de los tejidos dañados.

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La vitamina K o fitomenadiona, conocida popularmente como vitamina antihemorrágica, es un compuesto liposoluble que destaca por su capacidad para contribuir al desarrollo de todas aquellas funciones corporales relacionadas con la capacidad de coagulación de la sangre.

Este aspecto se debe, principalmente, a que es uno de los nutrientes indispensables para la generación interna de glóbulos rojos.

Si bien una de las variantes de esta vitamina, como es la vitamina K2, es producida de forma natural por nuestro organismo, gracias a la acción de las bacterias presentes en nuestra flora intestinal, es altamente recomendable el consumo de los siguientes alimentos, por su concentración de vitamina K1 o filoquinona, para garantizar la disponibilidad de unos niveles adecuados de este compuesto en nuestro organismo:

  • Verduras de hoja verde; estos alimentos son los que contienen un nivel más alto de vitamina K en su composición, que destaca principalmente en verduras como la lechuga, la col, las espinacas o las acelgas.
  • Hortalizas; entre las que es preciso destacar la coliflor, el brócoli, el repollo o las coles de Bruselas.

Como el resto de vitaminas liposolubles, también está presente, en unos niveles considerables, en el hígado, el pescado o los huevos, lo que convierte a estos alimentos en una alternativa muy a tener en cuenta para garantizar un aporte nutricional adecuado de vitamina K a nuestro organismo.

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