Detección temprana de cuadros de ansiedad: Síntomas físicos

Vitalis Bienestar salud prevención ansiedad síntomas físicos

El ajetreo diario al que estamos sometidos en nuestro día a día, unido a otros condicionantes externos, como puede ser la preocupación por nuestra salud y la de nuestros seres queridos frente a la Covid-19, está desembocando en una cada vez mayor propensión a la aparición de cuadros de ansiedad y estrés.

En este sentido, resulta indispensable tomar medidas para relativizar nuestras preocupaciones y centrarnos únicamente en certezas, y no en miedos ni temores. De igual forma, su detección temprana puede ayudarte a hacerle frente de una forma adecuada, con todos los instrumentos que tienes a tu disposición y sobre los que ya hemos profundizado anteriormente en este blog.

En base a esta importante reflexión, desde Vitalis Bienestar hoy queremos aprovechar este espacio para mostrarte qué síntomas físicos pueden ayudarte a intuir la más que posible generación repentina de un cuadro de ansiedad, dejando para una próxima publicación aquellos síntomas asociados directamente con aspectos psicológicos. 

Presta a tu salud la atención que merece con Vitalis Bienestar

A la hora de identificar, de una forma rápida, la posible aparición de un cuadro de ansiedad que pueda afectar a tu salud o a la de una persona de tu entorno cercano, desde Vitalis Bienestar te recomendamos que prestes una especial atención a las señales físicas que te mostramos a continuación:

  • En primer lugar, el inicio visible de un cuadro de ansiedad suele estar asociado a un incremento creciente de la tensión muscular. Así, la presencia de un cierto agarrotamiento muscular, sobre todo en las extremidades o en la zona cervical, puede ser un síntoma prematuro del inicio de un estado de ansiedad.
  • En este punto, comienza a tomar medidas si la manifestación de malestar anterior va acompañada de una mayor predisposición a sufrir taquicardia, un aumento repentino de la sudoración o la aparición de pequeños temblores o tics nerviosos.
  • Ten en cuenta que estos síntomas tempranos pueden derivar hacia crisis de angustia, dificultad para respirar o, incluso, mareos pasajeros. Por eso, ante las primeras señales, no dudes en priorizar tu relajación por encima de cualquier otro aspecto, comunicar tus sensaciones a aquellas personas en las que confías plenamente y que te transmiten sensaciones positivas, y solicitar asistencia médica especializada en caso de que lo consideres necesario.
  • Recuerda que esta sensación de malestar agudo remitirá en un corto espacio de tiempo, ya que se trata de un ‘reajuste’ de tu organismo ante una situación de estrés incontrolada. No obstante, lo ideal es que trates de identificar las causas que han motivado su aparición, para actuar sobre ellas y contribuir a que no se reproduzcan cuadros de este tipo en el futuro.

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